6 de Marzo, nuestro día Logopedas!

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Hoy es nuestro día logopedas, mi día.

Me detengo y reflexiono sobre como he llegado hasta aquí. En el momento en el que decidí estudiar Logopedia, me lancé de cabeza a una piscina sin saber realmente lo que me iba a encontrar. Estaba muy motivada, sobre todo por la idea de empezar una carrera que resultaba ser un perfecto “mix” de varias cosas que me interesaban, así que me arriesgué, sin más.

¿Medicina?
¿Nutrición?
¿Periodismo?

Imagino que todos hemos pasado por las temibles dudas, dudas que no desaparecen hasta que ya estás matriculado, dudas que se convertirán en aciertos y dudas que en muchas ocasiones permanecerán siempre ahí recordándote si lo que has escogido es lo que de verdad quieres ser en un futuro cada vez más próximo.

¿Cómo tomar una decisión tan importante sin tener ni idea de lo que quieres?

Decidir no es tarea fácil, siempre he pensado que nos toca hacerlo en edades en las que aún no estamos preparados, pero ahora que puedo verlo desde otra perspectiva, sé, entiendo y doy fe de que DEBEMOS y PODEMOS hacerlo.

“Tener capacidad de decisión es lo importante, ser valiente y apostar al final es aprendizaje asegurado”.

En mi caso, nunca quise crearme muchas expectativas ya que era una carrera relativamente joven y desconocida para la gran mayoría (en la que me incluyo por supuesto) así que me dediqué a observar con calma y a descubrir por mí misma que era lo que tenía delante.

Me gustó, en especial porqué supe que podría ayudar a muchísimas personas y ese era un requisito que tenía muy claro escogiese la carrera que escogiese.

Acabé de estudiar y sentí que necesitaba respirar y desconectar, lo que nadie me dijo es que realmente lo que tenía era miedo. Miedo a meter el pie en el mundo laboral como logopeda, miedo a afrontar situaciones de las que no estaba segura poder afrontar, de estar a la altura, de fracasar antes de tiempo.

¿De que me sirvió?

De nada.

A día de hoy, aún lo siento en ocasiones, pero es un miedo saludable, que me empuja a estar activa y a avanzar, un miedo vencido en la mayoría de ocasiones por cada una de las emociones positivas que me aporta mi profesión, emociones como la alegría, la satisfacción, el orgullo, la compensación, el cariño por cada familia y paciente tratado, el deseo infinito de ayudar, de sentirme útil y especialmente la gratitud y los vínculos formados, que son indescriptibles.

Me siento orgullosa de haber acertado en mi elección, ha valido mucho la pena poder descubrir y descubrirme. En la logopedia he podido hallar pasión por los niños pequeños, una pasión que me lleva a esforzarme por conseguir el más óptimo  y funcional desarrollo de su lenguaje, así como valores que hacen que no me quede estancada y pueda avanzar y crecer como persona.

Quiero con mis palabras animar a todas aquellas personas que tienen dudas acerca de lo que es un logopeda, con quien, como y que trabajamos, a que se informen y  no teman en preguntar para poder conocer mejor  y comprender la importancia de nuestro trabajo.

Es una profesión muy humana que por desgracia aún no tiene el valor que merece por parte de un gran sector de nuestra sociedad, hecho que  estoy segura que com el tiempo cambiará.

En cambio es justo mencionar esa pequeña parte que si está ahí y hace que día a día luchemos, esa parte la forma el respeto que muestran aquellas personas que en momentos determinados de sus vidas han necesitado nuestro apoyo y ayuda, el interés de otras muchas que quieren formarse y empezar a formar parte de este bonito camino, el reconocimiento de los que colaboran con nosotros de manera multidisciplinar en la lucha por conseguir un mismo objetivo, y sobre todo, nuestro propio valor, el de cada uno de los logopedas que en su día decidimos arriesgar y creer en esta profesión, en el valor del esfuerzo, de la empatía y de las infinitas ganas de ayudar a los demás.

“Escuchar una lágrima, articular una emoción, vocalizar un deseo, leer el alma, escribir una sonrisa”

                                                                                  Eso es ser logopeda

                                                                                        (Maura Behlau)

Feliz y merecido día Europeo de la Logopedia a todos!

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2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Carla dice:

    M’has fet plorar. M’hi identifico molt, ja que jo tenia -i tinc por-, una por que paralitza… Sovint penso que m’he equivocat de professió, i dono voltes i més voltes pensant què puc estudiar més, però en el fons me l’estimo molt i estic molt orgullosa de ser el que sóc…

    M’alegro molt de veure que vas avançant i que ha te n’has adonat de que estimes la logopèdia! En les teves paraules, s’aprecia la teva maduresa.

    Endevant titu,

    Un petó.

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  2. Raquel dice:

    Bonica!
    M’encanta saber que t’ha emocionat! La nostra professió genera molts sentiments i emocions en moltes ocasions difícils de gestionar, però val la pena fer aquest camí. Penso que és una por sana i un xic necessària, això significa estar sempre activa, involucrada, desperta i pendent de millorar, la por ens fa conscients de la importància d’allò que som, no és això aconseguir l’èxit? 🙂

    Mil gràcies per llegir-me.

    Una abraçada ben forta

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